El aceite de oliva no engorda: FALSO
El aceite de oliva, al igual que el resto de aceites, aporta 9 calorías por gramo, tanto si se consume crudo o cocinado, por lo que se debe moderar su consumo en caso de exceso de peso. Una cuchara sopera (10 gramos) de aceite (oliva, girasol, maíz…) aporta 90 Kilocalorías. Cuidado al aliñar ensaladas…
sábado, 8 de mayo de 2010
mitos del pan que engorda

1. ¿Es verdad que el pan sólo engorda y no alimenta?
No, es mentira. La verdad es que el pan contiene hidratos de carbono (en los almidones) que son los nutrimentos que mejor le sirven al cuerpo como combustible. Casi todas las guías alimentarias internacionales recomiendan que el pan, junto con los otros cereales constituyan la base de al alimentación, con entre 6 y hasta 11 porciones por día.
2. ¿Aporta la misma cantidad de calorías un pan que una tortilla?
Si, una rebanada de pan o una tortilla son equivalentes en su aporte y significan tan sólo 70 Kcal. También son equivalentes con medio bolillo sin migajón o un tercio entero y con 3 tazas de palomitas de maíz o 6 galletas habaneras.
3. ¿El pan dulce engorda lo mismo que el pan blanco?
No, ya que al elaborar pan dulce, dependiendo del tipo, se agrega a la mezcla mantequilla, margarina o manteca y cantidades variables de azúcar. El pan dulce tiene un gran aporte calórico no por la harina con que está hecho sino por la grasa y el azúcar.
4. ¿Es verdad que el pan integral enflaca?
No, el aporte calórico de un pan integral o de un pan blanco es muy similar y el pan integral, dependiendo de su receta, puede incluso aportar mucho más calorías si fue preparado con mucha grasa o azúcar. La diferencia es que el pan integral aporta la cascarilla del cereal que contiene muchas vitaminas y minerales además de fibra insoluble que nos sirve para darle consistencia al bolo fecal y tener una mejor digestión y menos problemas de estreñimiento.
5. ¿Qué tan buenas son las dietas en que se prohibe consumir pan?
No muy buenas, ya que el pan y otros cereales son alimentos importantes para el cuerpo, que le dan una fuente de energía de fácil aprovechamiento. Las dietas adecuadas para bajar de peso deben de incluir todos los grupos de alimentos en cantidades suficientes pues cada uno aporta nutrimentos distintos y cumple funciones distintas en el cuerpo.
Mito de la carne de cerdo

Desmienten mitos de la carne de cerdo
Especialistas afirman que el consumo de la carne de cerdo es tan dañina como cualquier otra carne, incluso su composición guarda más nutrientes que la res.
La ingesta de carne de cerdo en humanos no tiene efectos más dañinos que los causados por el consumo de otros productos cárnicos, e incluso su composición guarda una mejor relación de equilibrio entre grasas y nutrientes que la del ganado vacuno u ovino, afirmó María José Beriain Apesteguia.
En entrevista en esta ciudad, la catedrática de la Universidad Pública de Navarra España, calificó como un "mito" la idea generalizada de que la carne de cerdo es dañina para el ser humano por su presunto excesivo nivel de grasas que ocasionarían problemas de salud a las personas que la consuman.
"Cualquier carne tiene grasas saturadas (dañinas) e insaturadas" y la del cerdo no es la excepción, pero su balance es más positivo que el de otros cárnicos como el vacuno u ovino, agregó Beriain Apesteguia al referirse a esos otros productos que como la res tienen atributos de ser más saludables que los del puerco, al menos en México.
La investigadora y doctora en Farmacia por esa misma institución, dijo que de acuerdo con la experiencia que tienen en esa zona del norte de España, el proceso de producción y de engorda del cerdo redunda en una carne buena para el consumo humano por la relación que hay entre grasas y nutrientes.
"No sé cómo sea este proceso en otras partes, por ejemplo en la Península (de Yucatán donde hay un altísimo consumo de cerdo), pero no creo que haya una gran diferencia en los sistemas de producción de uno a otro lado", añadió.
La entrevistada, especialista en calidad de carne y quien vino a esta ciudad a ofrecer una plática sobre el tema, consideró que el "mito" sobre la carne de puerco se ha visto fortalecido por malos hábitos alimenticios "y opiniones sin mucho fundamento científico".
A manera de ejemplo, citó que la composición de grasas del cerdo es incluso más adecuada que la del yoghurt que de acuerdo con la creencia generalizada es un producto que redunda en grandes beneficios para la salud humana. "Lo que pasa con el yoghurt -abundó- es que a veces tiene componentes que benefician la flora intestinal".
Asimismo, Beriain Apesteguia destacó la necesidad de consumir carne en cualquiera de sus variedades, debido a los nutrientes y a las proteinas que proporciona para el cuerpo humano. En este sentido, dijo que su inclusión en la dieta es necesaria precisamente por esas proteinas que permiten una mejor alimentación para el ser humano.
Mitos o verdades de la bebida gaseosa

las bebidas gaseosas, si siento debilidad por el agua de coco (¿la probaron? ¡es riquísima!), bebida dulce, pero bastante más saludable que las otras.
Hay algunas que “sin su coca cola diet o light” se mueren, y por eso hoy informamos que distintos estudios sobre la relación entre las bebidas dulces y el aumento de peso arrojan resultados muy contradictorios.
Así en uno de ellos y el último que filtró “la supuesta relación entre las gaseosas y otras bebidas con el riesgo de obesidad no es clara y es complicada, en especial en los jóvenes”.
una relación científica entre el aumento de peso y el consumo adolescente de bebidas azucaradas. ES UNA conclusión el equipo evaluó la dieta, el estilo de vida y el peso de 2.294 varones y mujeres de distintas etnias
Cuando los adolescentes tenían 15 años, 1.289 dijeron que bebían siete o más vasos de leche por semana; 1.456, que ingerían zumos de fruta artificiales y azucarados; y por último 1.325, gaseosas hasta seis veces por semana.
Unos 1.300, más naturistas, dijeron que bebían al menos seis vasos de zumo de manzana o naranja por semana. Pero el equipo no registró una relación entre el consumo de bebidas dulces y el aumento de peso en los adolescentes.
Sin embargo si descubrió que beber poco o nada de leche pura estaba asociado con un mayor aumento del índice de masa corporal (IMC), mientras que hacerlo casi todos los días o con frecuencia estaba asociado con lo contrario.
Y como curiosidad y para colmo el estudio si demostró una relación entre el consumo de gaseosas dietéticas y un mayor aumento de peso, aunque esto “se explicaría por los hábitos alimentarios generales, y aparte de las bebidas ingeridas”, aclaró Pereira. Por tanto la relación entre el consumo de bebidas dulces y el riesgo de obesidad en los jóvenes sería “más débil de lo que se cree”.
Mito del Chocolate

A día de hoy, el chocolate se ha convertido en uno de los placeres gastronómicos más extendidos en el mundo, aunque existen una serie de supuestos en torno al chocolate que hacen que pierda su popularidad. Lo acusamos injustamente de que engorda, provoca acné o adicción, pero, ¿qué hay de verdad en estos mitos?
De forma general, los chocolates de mayor calidad son los que contienen un alto porcentaje de componentes de cacao y los que se someten a un proceso denominado “concheado”. Este método consiste en remover el chocolate líquido en una máquina entre doce horas y siete días para enriquecer el sabor, hacer desaparecer todo resto de amargor y obtener una textura más aterciopelada.
El chocolate y sus derivados son alimentos muy energéticos por su alto contenido de hidratos de carbono y de grasas. La grasa proviene sobre todo de la manteca de cacao, que es el aceite que se obtiene tras exprimir las almendras de cacao molidas. En ella predominan ciertos ácidos grasos saturados que, a diferencia de otros ácidos de su misma familia, no tienen relación con el aumento de las cifras de colesterol en sangre. Su aporte de proteínas es muy bajo, salvo que se le añada leche o sus componentes.
Por último os presentamos algunos de los mitos que se han generado a lo largo de la historia:
1. El chocolate engorda: El chocolate contiene cantidades elevadas de azúcar y grasas. Es, por lo tanto, un alimento muy calórico cuyo consumo debe ser limitado. Sin embargo, si se ingiere en cantidades moderadas no es el responsable de la ganancia de peso.
2. Agrava el acné: Los alimentos grasos como el chocolate no son responsables de la aparición de granos y espinillas: la grasa que se ingiere en la dieta no se acumula en las glándulas sebáceas.
3. Provoca caries: El chocolate, el azúcar y otros dulces han sido considerados durante mucho tiempo como los principales causantes de la caries, si bien esta relación no es directa porque influyen factores como la textura de los alimentos, su adhesividad a los dientes y, por supuesto, la higiene bucal.
4. Crea adicción: No hay estudios que confirmen que el chocolate posea efectos fisiológicos que provocan un consumo compulsivo o adictivo. El problema radica en la sensación placentera que produce su consumo y que la persona supuestamente “adicta” busca, en ocasiones, con demasiada frecuencia.
5. Origina migrañas: El cacao y los chocolates presentan cantidades apreciables de ciertas sustancias que se relacionan con la aparición de episodios de migrañas. Sin embargo, el detonante de la migraña es multifactorial y la participación de dichas sustancias no se ha podido establecer de forma concluyente.
Mito sobre el agua

El agua es beneficiosa para nuestro organismo y absolutamente necesaria para vivir, pero no caigamos en el error de sobreestimarla ni pensar que se trata de un líquido mágico que lo puede todo. No es necesario beber varios litros diarios en muchos casos ya que como la mayoría de alimentos y bebidas que ingerimos, un exceso o defecto puede ser perjudicial para nuestro organismo.
¿Cuánta cantidad de agua debo beber diariamente? ¿8 vasos es lo correcto?
No se puede determinar con exactitud la cantidad de agua que una persona debe ingerir diariamente.
La cantidad de agua a ingerir dependerá de la actividad que el individuo desarrolle, el clima, la edad e incluso el sexo.
Una señal que determinará si tu cuerpo está suficientemente hidratado será comprobar el tono de tu orina, si es clara, posee un tono amarillo suave y transparente, significará que estás hidratándote adecuadamente.
Ahora que todo el mundo parece vivir pegado a una botella de agua mineral, y muchos expertos en estética y fabricantes de agua embotellada se esfuerzan en grabar a fuego en nuestra conciencia aquello de “los imprescindibles dos litros de agua al día”, llega el momento de aclarar ciertos puntos sobre este tema.
Es innegable que nuestro organismo necesita reponer la pérdida de líquidos que se produce por la respiración, la orina y la sudoración, ¿pero puede cuantificarse esta cantidad de modo universal e infalible en ocho vasos diarios? Y, ¿realmente hacer esto ayuda a perder peso o mejorar el tono de nuestra piel?
Beber dos litros de agua al día hace que nuestro cuerpo elimine toxinas e incremente la actividad de los órganos, lo que nos ayuda a no aumentar de peso y a mejorar la salud de la piel.
Los defensores de esta afirmación justifican el hecho de que sean precisamente 2 litros en la creencia de que los adultos necesitan consumir un mililitro de agua por cada caloría consumida (que en un día pueden rondar de media las 2.500). Sin embargo, no existen evidencias científicas que avalen estos argumentos ni estudios concluyentes al respecto. Además, muchos médicos aseguran que beber más agua no significa que eliminemos más toxinas, ya que los riñones son los encargados de esta tarea pero independientemente de cuanta agua se ingiera.
Los científicos afirman que no existen pruebas definitivas de que beber mucha agua ayude a no aumentar de peso o a mejorar el tono de la piel.
Beber demasiada agua durante las comidas no es que engorde, pero puede llegar a licuar los jugos gástricos y hacer, por tanto, las digestiones más pesadas.
Sí es recomendable beber mucha agua en determinados casos: personas con ciertas enfermedades (como piedras en el riñón), que realizan esfuerzos físicos grandes, que soportan altas temperaturas o que realizan viajes en avión largos.
Mito de tomar agua
Ingerir demasiada agua puede ser perjudicial para la salud al provocar problemas a nivel cerebral, cardíaco o respiratorio:
• Inflamación en el cerebro; lo que impide que éste trabaje correctamente para regular las funciones vitales como la respiración.
• Sobreesfuerzo en los riñones; si la cantidad de agua ingerida es excesiva los riñones no pueden seguir el ritmo, lo que hace que se diluyan excesivamente los niveles de ciertos componentes en sangre como el sodio o el potasio.
Además, todo esto puede derivar en una peligrosa enfermedad llamada hiponatremia, que consiste en la existencia niveles de sodio demasiado bajos en sangre. Es más común entre mujeres y algunas de sus manifestaciones son la sensación de letargo, apatía, náuseas, desorientación.
No importa si tomas este líquido vital solo o mientras comes, ya que no tiene calorías y por lo tanto no te puede engordar. Tampoco adelgaza, sólo ayuda a regular la forma de comer al frenar un poco el hambre cuando la bebes
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